La planta del mes: Matisia cordata
Para este mes traemos una especie muy apreciada en distintas regiones tropicales de América: el sapote, también conocido como zapote, chupachupa o zapote chupachupa. Su nombre científico, Matisia cordata Bonpl., tiene un significado muy especial. El género Matisia honra al destacado ilustrador y artista de la Real Expedición Botánica del Nuevo Reino de Granada, Francisco Javier Matis Mahecha, a quien se le atribuyen al menos 326 láminas botánicas de extraordinario detalle. Por otra parte, el epíteto cordata hace referencia a la forma acorazonada de sus hojas.

Esta especie pertenece a la familia Malvaceae y presenta una distribución neotropical, desde Costa Rica hasta Bolivia y el noroccidente de Brasil. Habita bosques secos y húmedos entre los 1000 y 1500 m s. n. m. y puede alcanzar hasta 14 metros de altura.
Flores y frutos que nacen del tronco
Una de las características más llamativas de Matisia cordata es su floración y fructificación cauliflora, es decir, flores y frutos que crecen directamente sobre el tronco y las ramas principales. Debido a esto, sus flores suelen pasar desapercibidas a primera vista.
Las flores son de tonos amarillo pálido a beige y son visitadas por diversos polinizadores, incluyendo abejas, aves y murciélagos. Sus frutos globosos, de color marrón, son ampliamente apreciados por su pulpa dulce y anaranjada. Cuando maduran y caen al suelo, atraen fauna como monos, hormigas y mariposas.
Con base en especímenes depositados en el Herbario de la Universidad de Antioquia, se ha registrado floración durante todo el año, mientras que la fructificación ocurre principalmente entre mayo y diciembre. Además, se estima que el desarrollo completo del fruto, desde el botón floral hasta la maduración, tarda alrededor de 269 días.
Usos y aprovechamientos
El sapote es una especie con múltiples usos ecológicos, alimenticios y culturales. En sistemas agroforestales y agrícolas se utiliza como árbol de sombra para cultivos como café y cacao, mientras que en restauración ecológica se emplea para atraer fauna nectarívora y frugívora, favoreciendo la recuperación de bosques.
Su fruto es ampliamente consumido en distintas regiones amazónicas y neotropicales. La pulpa, rica en fibra y minerales como potasio, fósforo y calcio, se utiliza en la preparación de jugos, compotas, mermeladas, helados y vinos artesanales. Por su parte, las semillas poseen un alto contenido de grasas y pueden consumirse tostadas.
En carpintería, su madera ligera ha sido empleada para fabricar cajones y otros objetos livianos. A nivel ornamental, se recomienda su siembra en espacios abiertos y cerca de cuerpos de agua urbanos debido a su atractivo porte y valor ecológico.
Importancia medicinal y estado de conservación
En algunas comunidades indígenas amazónicas se han registrado usos tradicionales relacionados con procesos de gestación y posparto. Además, estudios recientes sugieren que la pulpa posee compuestos antioxidantes asociados a carotenoides y polifenoles.
En cuanto a su conservación, Matisia cordata está catalogada como de Preocupación Menor (LC) según la UICN, debido a su amplia distribución geográfica y a la relativa estabilidad de sus poblaciones.
Ilustración: Adriana María Sanín Escobar.
Cómo citar
@online{morales-morales2026,
author = {Morales-Morales, Paula Andrea and Vera-Marín, Bladimir and
Espinosa-Correa, Álex},
title = {La planta del mes: \emph{Matisia cordata}},
date = {2026-05-25},
url = {http://geobota.github.io/news/2026-05-25_planta-mes/},
langid = {es}
}